El sector logístico en la agenda de inversión
La logística ganó protagonismo en la agenda mundial, y en Argentina cobró mucha visibilidad en los últimos 15 años. Argentina es el 8° territorio del mundo en extensión, pero tiene una baja densidad poblacional, con el 55% concentrado en CABA y GBA. Esto obliga a mirar nuestra logística con ojos propios. A veces se escucha que "faltan trenes" y, si bien es cierto, para la logística de consumo el camión es un vehículo sumamente productivo. El tren y las hidrovías son ideales para commodities como el limón, el algodón o la cosecha gruesa, pero para las PyMEs —que son el motor del empleo— el camión es el método más eficiente.
Infraestructura y el rol del Estado
El sector privado tiene la capacidad de invertir en camiones de última generación, como los bitrenes, pero falta infraestructura para que circulen por todo el país. En este Gobierno notamos un cambio importante: pasamos de un esquema donde solo se podía circular por corredores específicos a uno de mayor libertad. Es razonable que el Estado no invierta en un ramal ferroviario si hay privados que pueden hacerlo mediante concesiones. Pero la ruta a Tucumán, por ejemplo, no la va a asfaltar un privado. Existe hoy una noción más clara de que se requiere un mix público-privado.
"La logística argentina no es cara. En una cadena de productos industriales, el servicio logístico punta a punta no supera el 7% u 8% del valor del producto en góndola."
La logística no es el problema de los precios
Me molesta cuando se utiliza el tema del camión o la falta de trenes para justificar ineficiencias ajenas. Es como el "virus" del médico: cuando no se sabe qué pasa, se le echa la culpa a la logística. Una incidencia de costo del 5% no puede ser el problema central del precio de venta. Si yo le hiciera un descuento del 50% al cliente, el producto en góndola apenas bajaría un 1%. Argentina tiene un problema impositivo distorsivo que afecta a toda la economía, no solo a nosotros. Si miramos la productividad como ratio entre inversión y trabajo, somos incluso más productivos que en otros lugares del mundo.
Los tres rubros que definen los costos
La logística se resume en tres rubros: combustible, mano de obra e inversión. El combustible tiene una carga impositiva muy alta (casi el 50% para el consumidor común). Como en Argentina no hay crédito competitivo, las empresas se apalancan con capital propio, muy ligado a los ciclos del tipo de cambio. En cuanto a la mano de obra, es muy profesional y capacitada. Los sueldos de un chofer u operario rondan los $2 a $2,5 millones netos; son valores normales para América Latina, no son distorsivos en la comparación regional.
Tecnología, IA y talento
Un avance básico pero fundamental fue la digitalización de documentos; logramos eliminar el uso de papel en remitos después de 10 años de gestión. La IA hoy se usa mucho en atención al cliente y en control y clasificación de mercadería. La tecnología permite dar "saltos de rana" que compensan las falencias de la educación formal. Para dar ese salto necesitamos dos cosas básicas: lectoescritura y razonamiento matemático básico. Con eso, la tecnología disponible nos iguala a los países líderes.
Señales para el próximo ciclo de inversión
Lo divido en dos. Por un lado, las señales laborales y tecnológicas son auspiciosas: la reforma laboral, la eliminación de multas en juicios y la regulación de la contratación de proveedores nos permiten competir de igual a igual desde el sector formal. La otra pata, que aún falta, es la señal del consumo. Todavía estamos en un mercado recesivo. El volumen bajó, las empresas administran lo que tienen y demoran las inversiones. La excepción es el e-commerce y la logística de última milla, donde sí hay inversión constante.
Argentina como nodo logístico estratégico
Para Argentina, la situación global actual es una oportunidad: tenemos alimentos, energía y diversos climas. Aunque nuestra ubicación geográfica no es la ideal, la conectividad logística actual nos permite ser un nodo proveedor estratégico. El mapa se está reacomodando tanto por factores naturales como por decisiones geopolíticas. Si logramos reducir la pobreza y salir del estancamiento, la actividad logística en Argentina va a explotar.